Torres Satélite - Luis Barragán | Sariah Cardona
Cuerpo y
Espacio
Seminario Arte
y Estética II
Sariah
Cardona
Docente Carlos Naranjo
Torres
Satélite - Arq. Luis Barragán
Contención
Vertical
La
progresión se configura a partir de la modificación de diferentes planos que se
elevan apunta a crear un efecto espacial específico: la contención vertical.
Esta experiencia espacial se asemeja a los espacios exteriores donde el
horizonte se desdibuja y emergen elementos verticales que orientan al cuerpo
hacia lo alto. La altura de estos elementos, en comparación con la escala del
cuerpo humano, genera una sensación de contención vertical.
La obra de Barragán puede evidenciar esta
contención vertical. Al aumentar la escala de los elementos, se logra que el
cuerpo se sienta contenido y el horizonte se estreche. Aunque estos elementos
sean de gran magnitud, configuran una sensación de contención vertical que, a
su vez, genera una percepción de horizontalidad. Se crean planos que permiten
al cuerpo recorrer el espacio sin perder la sensación de estar cobijado,
incluso en ausencia de un horizonte definido. Cada cuerpo encontrará
en la obra de Barragán una sensación diferente, cada punto de vista desde lejos
dirá algo que encuentra en la obra, un espacio que a medida que se recorre
cambia, espacios intrínsecos definidos por la ubicación de cada torre y sus
ángulos en el espacio.
El cuerpo y el usuario, cada cuerpo representa
una escala que mantiene una constante, si algo sobrepasa su línea de visión
hará que se sienta acogido, contenido, amparado y protegido, la pérdida del
horizonte para el cuerpo impone una duda sobre la construcción del espacio, por
esto, en el ejercicio de progresiones es importante resaltar que aunque el
cuerpo se siente protegido, encuentra ciertas divisiones dadas por los espacios
en los que podría estar afuera o adentro, teniendo un cobijo y un límite demarcado
por la existencia del suelo, como los japoneses, no necesitaría un límite
elevado para saber que existe, únicamente una demarcación, la insinuación de
una frontera.
Existe una condición natural del ser humano, algo
que viene desde que nacemos y estamos en el proceso del crecimiento, encontrar
elementos que en nuestra cotidianidad nos traigan cobijo, cuando éramos
pequeños, el cobijo eran nuestros padres, que al ser más altos que nosotros
(los pequeños) hacían que el cuerpo sintiera un constante abrazo, siento que la
arquitectura que propone elementos verticales de altura, especialmente, la
contención vertical que llegue a sentir únicamente viendo la obra de Barragán,
busca darle cobijo al cuerpo, imponer un horizonte y un techo.
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